La belleza que posee el alma trasciende incluso a la carne misma.
Mientras que la belleza que posee la carne es presa del tiempo, suceptible al paso de los años.
La belleza que posee el alma trasciende incluso a la carne misma.
Mientras que la belleza que posee la carne es presa del tiempo, suceptible al paso de los años.
Un excelente texto que resalta la idea de que la belleza reside en el alma, ya que perdura más allá de lo efímero del cuerpo. Debemos aprender a ver más allá de lo efímero, ir a lo interno que es eterno.
He conocido muchas personas que se dice portan belleza pero que en su forma de ser son un asco.