Eres mi más arduo deseo,
también lo más complicado que en la vida se me presentó,
pues he movido montañas con menos esfuerzo.
¿Debería dejarte?
Pobre es el que sabe que puede hacer algo
y no insiste en ello.
Mi simple espacio
se transforma en mil paraísos
cuando apareces.
Nadie va a igualar tu melodía jamás.