Amiga estoy profundamente identificada con tu escrito, es la verdad verdadera, aun así he visto gente que no madura y bueno... Estoy segura que has visto esos casos y esos caos, para mí muchas cosas ya no son negociables y no me importa si me encasillan de buena o mala, porque aprendí que no es necesario estar contentando a nadie si no me contento yo o no me contentan, valoramos más la soledad y las relaciones afectivas genuinas.
Te mando un abrazo gigante y muchas bendiciones.
La paz mental no se negocia y los encargados de protegerlas somos nosotros mismos. También comparto ese gran abrazo, que espero un día se haga físico, porque real ya es.
Buena vibra.