🌸🌸“El límite también es amor”🌸🌸

in Holos&Lotus5 months ago (edited)

Hay límites que no se aprenden en libros, sino en el cuerpo, en la culpa, en la herida.
Escribo estas palabras desde ese lugar: donde la mujer que fui tuvo que dejar de callarse para empezar a cuidarse.
Este texto no busca gritar, sino sostener.
No es queja: es una forma de sanar.
Para todas las que alguna vez se sintieron culpables por proteger su paz…
Esta confesión también es para ustedes.

Día 13 – No soy mala por decir basta

A veces, decir “basta” me temblaba en la garganta.
Como si fuera un pecado.
Como si cuidarme fuera una traición.
Como si poner un límite fuera sinónimo de egoísmo, de dureza, de frialdad.

Pero no soy mala por cerrarme cuando algo me duele.
No soy mala por dejar de sonreír cuando me invaden.
No soy mala por no querer explicarme una y otra vez,
por no justificar mi “no”,
por no cargar con culpas que no me pertenecen.

Durante años me creí el cuento:
que las mujeres que ponen límites son difíciles,
son frías,
son soberbias.
Que el amor exige aguante.
Que la paciencia es virtud, aunque duela.
Que si te callás, evitás conflictos.
Que si no respondés, sos más sabia.

Pero el cuerpo no miente.
El alma tampoco.

Un día te empezás a enfermar de no decir.
A dolerte la espalda de tanto cargar con lo que no es tuyo.
A quedarte sin voz, no por silencio, sino por desgaste.
Y entonces, solo entonces, aprendés que un límite también es una caricia.
Que decir “no” puede ser un acto de amor propio.
Que apartarte no siempre es huida,
a veces es regreso:
a vos misma.

Hoy no vengo a pedir perdón por poner límites.
Vengo a sostenerlos.

Porque aprendí que quien me quiere, me cuida.
Y quien me cuida, no me presiona.
Y quien no respeta mis bordes,
no merece mi centro.

No soy mala por retirarme de donde no me escuchan.
No soy mala por proteger mi energía,
por no contestar un mensaje,
por dejar en visto lo que me dolía leer.

No soy mala por elegirme.

Y vos tampoco.

No estás sola si aprendiste a decir que no.
No sos ingrata, ni exagerada, ni egoísta.
Sos valiente.
Sos sabia.
Sos libre.

Y aunque tiemble, aunque duela, aunque se vayan,
no te traiciones nunca más.

Tu paz no es negociable.
Tu dignidad no se discute.
Tu voz no se calla.

Y tu alma —aunque rota—
sabe perfectamente dónde no regresar.

Y vos…?

¿Cuántas veces dijiste sí, cuando tu alma gritaba no?
¿Cuántas veces te callaste para no incomodar, para no perder, para no romper lo poco que quedaba en pie?

A veces, amar también es cerrar la puerta.
A veces, cuidarse es alejarse.
A veces, la herida más honda es la que dejamos abierta por miedo a que el otro se vaya.

Te invito a que te preguntes:
¿Dónde estás en tu propia vida?
¿Dónde termina el amor y empieza el sacrificio?

Déjame leerte.
Contame, ¿qué límite te costó más poner?
¿Y cuál fue ese límite que, al marcarlo, te devolvió a vos misma?

Porque el límite, también es amor.
Y vos merecés habitarte completa.

Este no es solo un escrito.
Es un llamado a volver a vos.
A mirar tus límites como bordes luminosos que te protegen,
no como murallas que te aíslan.

Contame, ¿qué descubriste cuando dijiste basta?
¿Qué sentiste la primera vez que elegiste tu paz por sobre el caos?
¿Quién fuiste después de respetarte?

Leerte también es parte del abrazo.
Te espero en los comentarios.

#unsplash.com

Con cariño @florecemujer
Gracias por leerme

Sort:  

Angela, gracias por abrir tu corazón y compartir tus sentimientos.
🌷

Querida Myriam,
gracias por tu cercanía, por leerme con el corazón abierto.
Tus palabras son un abrazo que llega justo a tiempo. 🌷

Agradezco a Dios por cruzarme con almas como la tuya en este camino, y por haber encontrado este espacio llamado @ecency, que me ha dado tanto más que una plataforma: una comunidad donde florecer. 🌸
Estoy aprendiendo, creciendo y sanando entre letras y miradas que acompañan.

Te mando un abrazo profundo y luminoso.