
La vulnerabilidad es ese espacio donde nos quitamos las máscaras y dejamos que los demás vean quiénes somos de verdad. No es fácil, porque mostrar nuestras heridas o nuestros miedos nos hace sentir expuestos, sin embargo, es justamente ahí donde ocurre la magia: cuando nos permitimos ser vulnerables, conectamos con los demás de una manera más profunda y sincera.

Piensa en esos momentos en los que alguien te ha contado una historia personal, algún fracaso, alguna pérdida o un miedo. ¿Qué sentiste en ese momento? Seguramente empatía, cercanía, incluso cariño, porque cuando alguien se muestra tal cual es, sin adornos algunos, nos recuerda que todos compartimos la misma fragilidad, y esa fragilidad no nos separa, nos une más aún.
Con esto quiero decir que la vida está llena de situaciones que nos ponen a prueba, donde un error en el trabajo, una relación que no funcionó, una decisión que salió mal. En esos momentos solemos sentirnos débiles, pero en realidad estamos aprendiendo. Cada caída nos enseña algo, cada lágrima nos limpia por dentro, cada duda nos obliga a mirar más allá, así que la vulnerabilidad no es un muro que nos detiene, sino más bien un camino que nos transforma.
Entonces amigos míos, aceptar que somos vulnerables también nos libera de la presión de ser perfectos, de vivir intentando demostrar que todo está bajo control, lo que es sumamente agotador. En cambio, cuando decimos “sí, me equivoqué”, “sí, tengo miedo”, “sí, me duele”, nos quitamos un peso enorme de encima. Nos volvemos más auténticos, más ligeros, más reales, y lo curioso es que la gente nos respeta más cuando somos sinceros que cuando intentamos aparentar serlo.
La vulnerabilidad es también una forma de valentía. No cualquiera se atreve a mostrar sus cicatrices, no cualquiera se atreve a decir “no sé qué hacer” o “necesito ayuda”. Pero cuando lo hacemos, descubrimos que no estamos solos. Que siempre hay alguien dispuesto a escucharnos, a tendernos la mano, a caminar con nosotros, Y esa compañía, esa conexión, es lo que nos da fuerza para seguir adelante.

Entonces, ser vulnerables no significa ser débiles, significa ser humano, significa aceptar que la vida no siempre es fácil, que las emociones nos atraviesan y que está bien sentirlas. Significa abrir el corazón y dejar que otros entren, aunque eso implique el riesgo de ser heridos; porque al final, lo que realmente nos fortalece no es la armadura que llevamos, sino la capacidad de quitárnosla y confiar.
Esta nos recuerda que todos estamos en el mismo viaje, que detrás de cada sonrisa hay una historia, detrás de cada logro hay un esfuerzo, detrás de cada persona hay un mundo de emociones en el cual cuando nos atrevemos a compartir mundo, inspiramos a otros a hacer lo mismo. Creando un círculo de autenticidad donde nadie necesita fingir y donde todos pueden ser ellos mismos.
Así que la próxima vez que sientas miedo de mostrarte tal cual eres, recuerda esto: “ser humano es permitirse sentir, y en ello está nuestra mayor fortaleza, la vulnerabilidad no es una grieta que nos rompe, es una ventana que nos abre al mundo y cuando nos abrimos, descubrimos que la vida se vuelve más ligera, más auténtica y mucho más hermosa”.
Muchísimas gracias y feliz año para todos en este hermoso día.
Imagenes creadas: CANVAS PRO

muy buenas palabras, hacernos fuertes a través de la vulnerabilidad, buen post
very good words, make ourselves strong through vulnerability, good post
Hola @yasmarit muchísimas gracias por tomar un tiempo y leer este contenido, ¿cómo te va?, Espero que excelente y te deseo un feliz año antes que todo.
Las vulnerabilidades nos convierte en seres más fuerte a pesar de todo.
un fuerte abrazo y miles de éxitos.
Voted for @panosdada enjoy make posts with #neoxian tag